El Pez en el agua

De lunes a viernes la alarma de mi celular suena a las 5:50am, desde esa hora empiezo a correr por toda mi casa para estar máximo 7:10am en el paradero. Una vez ahí “cruzo dedos” para que el carro que me lleva de Magdalena a Miraflores pase vacío y pueda tener 30 minutos para leer. Llego a Miraflores aprox. a las 7:50am, cruzo el parque Kennedy y me encuentro con otro parque, uno que prácticamente está vacío. Algunas veces viene un pequeño pajarillo negro hacerme compañía (no me gustan los animales, pero a este lo tolero) y junto con Porras Barrenechea me dispongo a leer por unos 20 minutos más, tiempo justo para caminar unas cuadras y empezar mi día laboral.

Este ha sido el recorrido religioso que he practicado estas dos últimas semanas, todo este esfuerzo para poder leerme las casi 700 páginas que contiene “El pez en el agua” de Mario Vargas Llosa, una obra imprescindible si te gusta Vargas Llosa y sobre todo si te interesa conocer el proceso creativo de un escritor. Digo esto porque al leer su vida a través de estas memorias puedes entender de donde provienen esos personajes inolvidables que colman su narrativa y también entender por qué este hombre obtuvo el nobel de literatura (con todo lo discutible que se haya vuelto la entrega del nobel). No cabe duda que su constancia y esa obsesión por las letras lo ha llevado a merecer tantos premios literarios.

Creo que es la primera vez que leo un libro de Memorias. Como toda autobiografía puede tener muchos sesgos, pero a mí lo que más me gusta es la creación en sí, como describe su propia vida, su niñez, el descubrimiento de la existencia de su padre a los 10 años (lo creía muerto), la pésima relación que tiene con este – esa sombra repulsiva que se verá reflejada en sus obras – su primera infancia en Bolivia, luego en Piura, esa infancia errante, los primeros amores en Miraflores, su pubertad en el Leoncio Prado, el descubrimiento de una sociedad distinta y él en el medio, tratando de definir a qué mundo pertenece, sus primeros trabajos periodísticos, la vida bohemia, el sexo, la vida universitaria (San Marcos), los primeros roces con la política, el matrimonio prohibido con la Tía Julia, los incalculables trabajos que tuvo que conseguir para mantener su matrimonio, el círculo de personas ilustres con las que trabajó hasta llegar por fin a concretarse el sueño de toda su vida, ir a Paris y convertirse en escritor.

De su viaje a Paris hasta su regreso al Perú pasaran unos 30 años aproximadamente que en esta obra no están relatados, quizás se deba a que su vida en Perú tiene más alicientes literarios que todo lo que ha vivido después, no lo sé.

Pero el libro no termina ahí, ocupa gran parte de sus memorias en contar acerca de su inmersión en la política, su lucha contra la estatización de la banca, hasta finalmente presentarse como postulante a la presidencia, quizás estos relatos sean los más controversiales y que más escandalo generaron al momento de su publicación, ya que deja en evidencia a muchos actores políticos, muchos de los cuales siguen hasta ahora siendo parlamentarios (lamentablemente la mayoría de peruanos tiene poca memoria). El caos que era el país en ese momento, la pobreza existente, la guerra interna con Sendero Luminoso y el ingreso del “chinito” en la política (y la jugada política de Alan García), hasta llegar finalmente a los resultados electorales que como sabemos dieron por ganador a Fujimori, retirándose finalmente de la vida política y regresando a los tres días a Europa.

Más allá de la figura de MVLL, a mi lo que me interesa es conocer al escritor, no siempre es fácil hacer esa división, pero en este caso específico la hago, porque es un placer leer a Vargas Llosa, y éste específicamente era uno de mis pendientes. Es un libro íntimo (sobretodo la primera parte) que nos permite mirar la vida de un escritor y comprender de donde nacen esas historias hechas novelas.

Les dejo aquí la frase con la que él define su creación literaria y que a mí me parece espectacular:

“Usar una experiencia personal como punto de partida para la fantasía, emplear una forma que finge el realismo mediante precisiones geografías y urbanas; una objetividad lograda a través de diálogos y descripciones hechas desde un punto de vista impersonal, borrando las huellas del autor y, por ultimo una actitud crítica de cierta problemática que es el contexto u horizonte de la anécdota”

Nota: Este libro fue leído en el marco de la maratón lectora #TochoXmas de Shecanread 🙂

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